Cap 4
No hace falta decir más. Les recuerdo que la canción de este capítulo está al final del mismo. Gracias.
4
The Joker
(Segunda parte)
... Caminó rápidamente y, sin detenerse, al pasar por donde estaba Gil le alcanzó a susurrar, “Arregla esto”. Al llegar a Dom, sin preocuparse por ser discreta lo tomó por la oreja y lo arrastró hasta la pequeña cocineta del negocio. Las puertas se cerraron tras ellos. Gil se quedó solo con la chica que estaba roja hasta donde la vista era capaz de notar. Él tampoco era el mejor ejemplo de lo contrario. Muchas veces había sido testigo, en películas o programas de televisión, de aquellos silencios incómodos que se daban entre los personajes pero siempre lo había visto tan ajeno a él que ahora no podía sino pensar en la ironía del momento.
“Disculpa, no quisimos...”
“Mi amiga...”
Los dos había hablado al mismo tiempo. Y como si no fuera posible se apenaron aun más.
“Tengo que irme”
“No, espera. No sé que decir, o como explicar lo que viste es solo que...”
“No... no te preocupes. No tienes que hacerlo. En serio. Yo... me tengo que ir”.
La chica se dirigió presurosa a la puerta mientras él no atinaba que hacer. Ella se encontraba en el umbral cuando la invitación surgió.
“¿Puedo invitarte un café? ¿o lo que sea que tomes?”
“No puedo. Lo siento”
Salió. Gil apenas se había dado vuelta cuando una voz le llamó su atención.
“Pero puedo el viernes. ¿Está bien?”
“Sí... seguro. El viernes es perfecto”
“Bien, entonces hasta el viernes”
Apenas había desaparecido por segunda vez cuando él cayó en la cuenta de que ignoraba su nombre. Lamentó su suerte e intentó llegar a la puerta cuando por segunda vez la misma voz femenina lo sacó de su intención.
“Marlene. Ese es mi nombre”.
Se despidió con el mismo movimiento de dedos que había hecho la primera vez que se habían conocido. Y de igual manera volvió a dibujar ese movimiento femenino que a Gil le había encantado.
“Marlene...” , murmuró para sí y recogió las piezas de vajilla que habían desencadenado todo aquel momento. En eso, Gil se dobló sobre sí mismo y comenzó a temblar, y entonces estalló en una sonora risotada a la que siguió una serie de ellas. Permaneció en el lugar por un buen rato hasta que la manifestación fue cediendo. “¡Que 'oso'!” Y entonces comprendió que lo que había sentido minutos antes no había sido tanta vergüenza como él había creído sino la imposibilidad de poder reírse de sí mismo frente a aquella chica. Tal vez si en ese momento hubiera podido ver lo que sucedía una cuadra más adelante hubiera podido confirmar sus sospechas: una chica con el cabello color castaño reía ante la mirada azorada de los transeúntes, mientras un “¡Que 'oso'!” también salía de sus labios.
La luna se colaba por la ventana de madera de aquella habitación que era a la vez sala y comedor. Usualmente se hallaba cubierta por una cortina pero aquella noche Gil la había corrido permitiendo que la luz le iluminara mientras se hallaba sumido en aquel viejo sillón. Tenía un buen tiempo en aquel lugar cuando el reloj marcó las 2 de la mañana. La voz de Tania le sacó de su ensimasmiento.
“¿Gil? ¿te sientes bien?”
“No me sentía con ganas de meterme aun en la cama así que me vine aquí por un rato. ¿Y tú? No sabía que habías decidido quedarte”.
“Sí... me quedé para limar asperezas con el tarado de Dom. Siempre se queja de que no tiene con quien ver Stargate así que... ¿no hay ningún problema en que duerma aquí, verdad? Pensé que terminaríamos algo tarde y aparte no tenía ganas de regresar a mi habitación en la casa de huéspedes. Me siento sola ahí”.
“No, no lo hay. Sabes que puedes quedarte con nosotros cuando quieras, el tiempo que sea. E igual sabes que puedes mudarte con nosotros. No entiendo tu necedad de estar sola en aquel lugar”.
“No me lo tomes a mal, Gil, pero con todo lo que tienen aquí no creo que otro inquilino sea una propuesta viable. ¿Has visto este lugar? Poco falta para que los comics empiecen a invadir las camas, si no es que ya lo han empezado a hacer. Además, prefiero que sigas dándole espacio a lo que me pertenece. En mi pequeñísima habitación no puedo tener tantas cosas y como este departamento está próximo a cambiar su giro a bodega pues me viene como anillo al dedo”.
Gil sonrió para volver a extraviar la mirada por unos segundos.
“¿Qué sucede, Gil? ¿Qué te inquieta que te impide conciliar el sueño? ¿Es esa chica, verdad?”
El interrogado no respondió limitándose a sonreír melancólicamente a la chica.
“Sabes que te quiero... como un hermano, y por lo mismo nada me dolió más como ver el que te abandonaban ante el altar causándote una gran desilusión. Y aunque nunca hablaste de ello y seguiste con tu vida, Dom y yo sabemos que eso no ha sido así del todo. Tu corazón cambió. Lo cerraste. Hiciste lo correcto pero la vida muchas veces no obedece o respeta nuestra decisiones. Y eso tu me lo enseñaste”.
“Tania... esta chica...”
“¿Es especial? ¿no lo es? Nadie puede saberlo. Y no lo sabrás si no quieres”
“¿Crees en coincidencias?”
“Tú me enseñaste que no hay coincidencias”
“Sí, así es”
“Date la oportunidad. Hazlo o no lo hagas pero no lo intentes porque no hay intentos”
En eso se abrió la puerta de una de las recámaras y salió un somnoliento Dom con dirección al baño.
“Tania..., don Corleone” murmuró entre dientes y apenas audible.
La pequeña conversación con Tania había tenido un efecto relajante en Gil quien miró el reloj, y sintió que si bien sus temores no se habían desvanecido del todo, era capaz de dar ese primer paso al que todos le temen. Y por primera vez desde el momento en que aquella chica le había dicho que se verían el próximo viernes la mezcla de angustia y euforia que lo había invadido se desvaneció para dejar únicamente lugar a esta última. Miró por tercera vez el reloj, y entonces lo empezó a vencer el sueño.
Los rostros ansiosos de Tania y Dom se asomaban por las puertas de la cocina del negocio. Debido a razones pertinentes con el crecimiento, uno lo hacía por la parte baja mientras el otro por la superior.
“¿Crees que todo haya salido bien?”
“No se. Se ven contentos”
“Sí pero... shhh, shhh, aquí viene”
Abandonaron sus puesto y fingieron estar concentrados en quehaceres domésticos. Las puertas dieron paso a Gil que por ningún momento se tragó tal actitud.
“Dejen de fingir. Son tan obvios como actores de telenovela”
Tania y Dom se dieron la vuelta con un exagerado y falso gesto de incredulidad en sus rostros.
“No tenemos ni la más remota acerca de lo que estás hablando”
Ahora la incredulidad viajó al rostro de Gil
“Puedo leerlos como lo haría el profesor Xavier con su hermano”
“Eso no es del todo correcto. El profesor no puede leer la mente de su hermano ya que el casco de su traje impide que su mente pueda ser leída. Y técnicamente, es su hermanastro...”
“¡Argh!, ¿entendiste el punto, no?”
“Disculpa, Gil pero la verdad es que nos morimos de ganas por saber lo que pasó. ¿Bien?, ¿mal?, ¿todo lo contrario?”
“Todo salió bien. Mejor de lo esperado. A veces hasta yo mismo me sorprendo”
“Ella pareció disfrutarlo. Vimos que se reía bastante”
“Al parecer no he perdido mi toque”
“La Fuerza es poderosa en él...”
El joven dueño de la cafetería, o al menos el que poseía la mayor parte del lugar, sonrío ante el comentario.
“... pero no eres El Elegido”
“Qué quieres decir?”
“Odio coincidir con él pero tiene razón. No eres El Elegido. Tomaron un café pero eso no puede contar como una cita. Permanecieron aquí, en este lugar, del cual eres el dueño. No hay hazaña en ello”.
“Yo no lo vería así”
“¿La vas a invitar a salir?”
“No precisamente”
“Difícil de ver el futuro es”
“Vendrá nuevamente”
“¿Aquí?”
“Así es”
“¿Por qué venir al mismo lugar al que viene por las mañanas en la tarde? No tiene sentido”
Gil se encogió de hombros
“Es una chica rara”
“Es una mujer con gusto. Debe haber comprendido que este lugar es como La Fortaleza de la Soledad”.
“Sí, claro. Es una fortaleza pero no precisamente de la soledad”, murmuró Tania entre dientes.
“Entonces... ¿cuándo la invitarás a salir?”
“¡Hey, no nos apresuremos! Lo haré solo tengo que esperar el momento adecuado”
“Creo que buscaré un cámara criogenica para esperar por ese momento”
“Puedes usar el refrigerador de la cocina, Tania, pero debo advertirte que ya no congela muy bien”
“No exageren. Lo haré. ¡Hey, soy yo!”
Y en verdad lo hizo, aunque le llevó treinta días lograrlo y no fue precisamente él. Pero en ese período compartieron más que una mesa.
Some people call me the space cowboy
Some call me the gangster of love
Some people call me Maurice
Cause I speak of the pompitous of love
(Día 5)
“¡No te creo!”
“¡En serio! Me llamaba Maurice y decía que quería casarse conmigo. Incluso creo que hasta me lo propuso si mi poco francés no me falló. En estos momentos sería dueño de una linda villa francesa”.
“Correción: de una linda villa homosexual francesa.”
“Creo que sería lindo”
“Y tierno”
“Soy tierno”
“Ellos también”
People talk about me, baby
Say I'm doin' you wrong, doin' you wrong
Well, don't you worry baby
Don't worry
Cause I'm right here, right here, right here, right here at home
(Día 10)
“Mis amigas no entienden de qué puedo hablar contigo. Dicen que este lugar es la fantasía de un adolescente”.
“¿Les comentaste que mi casa está en la parte de atrás?”
“Sí pero parece que no me escucharon”
“Está bien. Me quedo con lo de la “fantasía adolescente”. Además no aparento mi edad”
“Tonto”
Cause I'm a picker
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a sinner
I play my music in the sun
(Día 12)
“Realmente pareces disfrutar todo esto”
“Sí. Esto es quien soy. No le veo caso en engañarme o a los demás”
“Me gusta eso”
“Deberías decírselo a tus amigas”
“¿Te interesa alguna de ellas?”
“¡No!”
“Lo pensé”
“No. Además mi continua lucha por la paz y la justicia no me deja mucho tiempo libre”
I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I get my lovin' on the run
(Día 17)
“Mis padres alguna veces olvidan que debo tomar mis propias decisiones, y que estas son mías”
“Es la inclinación de los padres por lo que es correcto”
“Hacerlo no implica que la vida lo obedezca o respete. ¿Crees en las coincidencias?”
“No”
“Empiezo a creer que yo tampoco”
You're te cutest thing
That I ever did see
I really love your peaches
Want to shake your tree
Lovey-dovey, lovey-dovey, lovey-dovey all the time
Ooo-eee baby, I'll sure show you a good time
(Día 19)
“¿Sabes?, ahora que la veo con detenimiento, con todo respeto, Marlene es una chica con un cuerpo que inquietaría a algunos”
“¡Eres un idiota, Dom!”
“¡¿Qué?! Dije 'con todo respeto'”
“Disculpa, Gil, ya lo conoces... y ¡oh, por Dios! Te has puesto rojo”
“No”
Cause I'm a picker
I'm a grinner
I'm a lover
And I'm a sinner
I play my music in the sun
(Día 20)
“Marlene...Tania, Dom. Chicos,... Marlene”
“Dime, Marlene... ¿Gryffindor o Slytherin?”
“Hmmm... Gryffindor. Definitivamente”
“No puedo decir que me sorprende”
“Eres un idiota, ¿sabes?”
I'm a joker
I'm a smoker
I'm a midnight toker
I sure don't want to hurt no one
(Día 23)
“¿Me estás diciendo que de haber continuado con sus estudios Bruce Wayne nunca habría podido ser Batman?”
“Piénsalo. En la universidad con todos esos escritos y lecturas que hay hacer no tendría tiempo para salir a combatir el crimen. En realidad me lo puedo imaginar dando vueltas en la Baticueva con el batarang en la mano pensando como redactar coherentemente dos ideas”
“¿Entonces quién podría ser Batman?”
“No sé. ¿Yo?”
“Tonto”
“¡Soy Batman!”
People keep talking about me, baby
They say I'm doin' you wrong
Well, don't you worry, don't worry, no don't worry mama
Cause I'm right here at home
(Día 25)
“¿No me estás mintiendo?”
“¿Por qué lo haría? Tus amigas estuvieron aquí y estaban interesadas en el el motivo por el que pasas tanto tiempo aquí?”
“Les comenté que me la paso muy bien aquí. Y que eres bastante... 'ocurrente'”.
“O sea, un 'payaso'”
“No. Dije 'ocurrente'”
“Semántica”
You're te cutest thing
That I ever did see
I really love your peaches
Want to shake your tree
Lovey-dovey, lovey-dovey, lovey-dovey all the time
Ooo-eee baby, I'll sure show you a good time...
(Último día)
“¿Marlene no vendrá esta tarde?”
“Algo debe haberla retrasado. Supongo”
“Nunca te había visto de tan buen humor durante un largo período”
“¿De qué hablas? Siempre estoy de buen humor?”
“Sí pero esta vez es diferente. Te vez... feliz... con mucha energía. Radiante. Incluso estabas bailando en la cocina el otro día”
“No. Claro que no”
“Claro que sí. Yo también lo vi. Y creéme me dejaste bastante impresionado”, replicó desde una de las mesas Dom, hojeando una historieta.
“Está bien, quizá sí esté un poco más feliz de lo acostumbrado pero eso no significa algo. ¿O sí?”
“No, si no la invitas a salir”
“Aquí vamos de nuevo”
“¿Cuándo piensas pedírselo?”
“Estoy...”
“... ¡esperando el momento adecuado!, respondieron al unísono Tania y Domingo
“Ella no es una chica como las que has conocido antes”
“Es una mutante” declaró tranquilamente Dom desde su lugar
“Explícate”
“Es obvio, nada en ella, con su trabajo y su círculo de relaciones, te haría pensar que pudiera interesarse en lo que a nosotros nos apasiona pero lo ha hecho. Esa ha de ser una mujer entre... muchas. Si fuera yo el ultimo de Los Señores del Tiempo sin dudar la elegiría como mi compañera de viaje”
“Tiene razón. Es una chica inteligente. Nos agrada”
“Sí. Así es”
“En lo particular me sorprende que haya tolerado toda esta sarta de sandeces que nos agrada”
“Agradables sandeces”
“No insultes su inteligencia”
“No lo haré”
“Le dijiste que la mejor novela que has leído fue 'Orgullo y Prejuicio y Zombies'”
“¡Hey, todo es mejor cuando tiene zombies!”
“¡Aleluya!”
“Solo no esperes tanto, ¿sí?”
Marlene entró en ese momento, dando por terminada la conversación.
“Siento la tardanza pero tengo algo que compartirles. ¿No interrumpo nada, verdad?”, preguntó al ver los rostros de Tania y Gil. Estos negaron con la cabeza.
“Cada año mi empresa organiza un baile por estas fechas. Un baile de disfraces. Mi jefe tiene debilidad por ese tipo de cosas. Hasta hace un tiempo esos bailes eran muy sencillos. Ya saben, disfraces modestos, sencillos pero esta vez quiere que sea distinto: más sofisticado... colorido”
“Sofisticado... colorido... ¿Acaso tu jefe es...?”
“¿Gay? Sí”
“Aunque no hay nada de malo en ello”, exclamaron los tres amigos.
“¿Están conmigo?”
“¿Tu quieres que nosotros vayamos contigo?”
“Que me hagan compañía. No tiene idea de que tan aburridas pueden ser esas reuniones”
“Yo voy”
“Igual yo”
“¿Gil?”
“¿Y podemos ir disfrazados de cualquier cosa?”
“¿Fue Agnes Sampson la verdadera bruja de Macbeth?”
Los tres chicos se miraron entre sí sin entender del todo a lo que se refería
“¡Oh, lo siento!”, al tiempo que reía apenada. “¿Es Flash es hombre más rápido sobre la Tierra?”







April 14, 2010 at 8:46 PM
La verdad sí, que oso! Me gustó como manejaste los encuentros de Marlene y Gil. Breves pero con substancia. Me encantó la frase: "La Fuerza es poderosa en él, pero no es el Elegido" Jajaja Dom y Tania son lindos, asi como Gil.